About the work
https://valentina-lujan.es/O/ohmipequenosanchez.pdf
Oh, mi pequeño Sánchez de mirada tan triste y orejas largas.
De orejas largas, Sánchez, y tu mirada, tu mirada tan triste que se me clava, en las noches de invierno, allá en el alma, donde duermen los sueños que tú soñabas en tu mundo canino y despertabas roncándome en la oreja cada mañana.
Oh, mi pequeño Sánchez de mirada tan triste y tus manchas blancas.
Tus manchas blancas, Sánchez, y tu mirada, y la mañana triste, sin esperanza, en que se fue la vida que se llevaba un trozo de mi historia y de las mañanas en que con tus ronquidos me despertaba.
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About the creator
Escritora, porque la escritura es lo que profeso. Pero, no siendo la escritura mi fuente de ingresos, no me atrevería a denominarla mi profesión. No creo, por otra parte, que estuviera dispuesta a avenirme a complacer a nadie, lector o editor. Ni a comprometerme a cumplir los plazos de entrega a que deben ceñirse tantos de los que publican. Literatura por encargo, como si el escritor fuera un sastre o un fabricante de electrodomésticos. Me espanta el sólo pensarlo.
No tengo formación académica.
Ah, que se me olvidaba explicar a mis lectores, y a mis seguidores, y a mis amigos y enemigos, por qué "Telas de araña con bastón, canario y abanico"; y ello es por algo tan sencillo como el hecho de que la vida, todas las vidas, son exactamente una tela de araña, entretejiéndose, las unas con las otras.
He de confesar también que el título no se me ocurrió a mí; no. El título es el de un cuadro, grande, al óleo, que vi hace muchos años no recuerdo ya dónde en una exposición y en el que, aunque me dejé los ojos escrutándolo, no logré encontrar ni el bastón ni el canario ni el abanico y que, además y desafortunadamente, no recuerdo el nombre del autor.