About the work
https://valentina-lujan.es/Desvi/indicegali.pdf Portada – Amatista en baulito 199 – Prisca 200 – El abuelo Senén Ver nota aclaratoria 201 – Bobina azul en caja de zapatos 202 – en costurero de mimbre 203 – Mozart CD en caja de zapatos 204 – Pendiente de fantasía en caja de galletas 205 – Dolosa 206 – en caja de zapatos 207 – Pluma de plata en caja de zapatos 208 – Nacimiento en caja de galletas 209 – Luzmila Nota: Las páginas de esta foto en negativo, que al parecer presentó como trabajo para la evaluación del segundo trimestre, resultaron enormemente difíciles de recopilar dado que se encontraron muy dispersas y que, de muchas de ellas, sólo existía como puede verse una referencia que fue necesario, a su vez, localizar y, una vez localizada descifrar. No se puede facilitar información por tanto de quién fue el autor o autora de las páginas a las que remite el comentario que figura en la aportada a este baulito por Luzmila. (imagen en pdf) Etiqueta: Papeles Categoría: Telas
About the creator
Escritora, porque la escritura es lo que profeso. Pero, no siendo la escritura mi fuente de ingresos, no me atrevería a denominarla mi profesión. No creo, por otra parte, que estuviera dispuesta a avenirme a complacer a nadie, lector o editor. Ni a comprometerme a cumplir los plazos de entrega a que deben ceñirse tantos de los que publican. Literatura por encargo, como si el escritor fuera un sastre o un fabricante de electrodomésticos. Me espanta el sólo pensarlo.
No tengo formación académica.
Ah, que se me olvidaba explicar a mis lectores, y a mis seguidores, y a mis amigos y enemigos, por qué "Telas de araña con bastón, canario y abanico"; y ello es por algo tan sencillo como el hecho de que la vida, todas las vidas, son exactamente una tela de araña, entretejiéndose, las unas con las otras.
He de confesar también que el título no se me ocurrió a mí; no. El título es el de un cuadro, grande, al óleo, que vi hace muchos años no recuerdo ya dónde en una exposición y en el que, aunque me dejé los ojos escrutándolo, no logré encontrar ni el bastón ni el canario ni el abanico y que, además y desafortunadamente, no recuerdo el nombre del autor.