El derecho de comunicación pública es el derecho de llevar a cabo cualquier acto por el cual una pluralidad de personas pueda tener acceso a la obra sin la previa distribución de ejemplares a cada una de ellas. Por ejemplo, son actos de comunicación pública las disertaciones, las proyecciones de obras audiovisuales, las exposiciones o las transmisiones por cable, fibra óptica o procedimientos análogos como el streaming. Este sería el caso de la publicación de un documento en una página web pública o en una intranet y acceso restringido, así como su transmisión mediante correo electrónico.
Es decir, que la comunicación pública se produce en aquellos supuestos en los cuales no tenemos un elemento tangible de la obra en nuestras manos, como puede ser un libro, un CD o un DVD. Sin embargo, no se considera pública la comunicación cuando se lleva a cabo dentro de un ámbito estrictamente doméstico que no esté integrado o conectado en una red de difusión de cualquier tipo.
El derecho de comunicación pública es actualmente el derecho patrimonial más importante, al menos, en el mundo de la música y en el mundo audiovisual, aunque cada vez tiene más importancia en el mundo del libro. En este último sigue imperando el libro en papel. Sin embargo, desde hace más de 20 años existen dos formatos que cada vez ganan más adeptos: los libros electrónicos y los audiolibros.
En el caso de que el acceso a estas obras se produzca mediante los llamados libros en la nube o audiolibros, como por ejemplo un podcast, nos encontraríamos con que se produce una comunicación pública de la obra.